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Curatorial Texts



Translations, transferences, transitions
Fernando Pérez Villalón, New York, December 2006.

(six young Chilean artists at Stony Brook)


Aninat’s only work included in the show (Black Painting 4) is a “painting” made of scraps of canvas cloth sewn back together (with some interspersed newspaper clippings) after the artist herself painted them and then cut them into pieces. This series of gestures can be best understood, I believe, in dialogue with the ironic response of some artists to the unilateral insistence on the conception of the canvas as a flat surface wherein no reference is made to anything else (in Clement Greenberg’s theorization of abstract expressionism, for instance) rather than as the false window sometimes ridiculed by Magritte. It is roughly around the same time that Greenberg gives form to his idea that gestures of puncturing and cutting though the canvas start to appear (the most famous of which are probably Lucio Fontana and Jasper Johns), to some extent as a way of giving their paintings real instead of illusive depth, thus approaching the realm of sculpture rather than pure painting. By contrast, Aninat’s gesture of sewing the pieces together not only alludes to stereotypes about female chores, but also transmutes the phallic aggressiveness of the gesture of penetration through piercing of the canvas into a process of cicatrisation and reconstitution. If one takes the time to read some of the newspaper clippings, one can also see in this gesture an attempt to gather the fragments of anonymous experience conveyed by the news (not incidentally from a foreign country: the artist resides in London) into a coherent whole, but also perhaps an allusion to the incorporation of newspaper fragments in many cubist paintings. It is somewhat puzzling that this process of reconstitution has led her in this case to the rectangular shape of a conventional painting, unlike other works by the artist, where the pieces sown together spill onto their surroundings like flowing water or hang loosely like disheveled hair. On the other hand, the frailty of the needlework that holds this “painting” together is constantly threatening to fall apart, and exposing the wall behind it through its seams, as a badly mended costume would expose the skin of the one wearing it.


[Extract from the essay for the Acts of translation exhibition]
           






Traslados, transferencias, transiciones

(seis artistas jóvenes chilenos en Stony Brook)

 

La única obra de Aninat incluida en la muestra (“Black Painting 4”) está compuesta por retazos de telas pintadas previamente por ella misma, cortadas en tiras y luego cosidas junto a recortes de diario. Creo que esa serie de gestos se puede entender en relación al cuestionamiento irónico del énfasis ascético en la tela como superficie plana, desprovista de toda profundidad representativa, en la teorización de la pintura abstracta: un cuadro debía ser, no la falsa ventana sobre la que ironizaba Magritte, sino una superficie en la que disponer formas y colores sin referencia alguna a otra realidad externa al lienzo. No mucho después de que Clement Greenberg anunciara su credo de que la pintura moderna debía funcionar en la plena asunción de esa limitación, comenzaron a proliferar los gestos de perforación de la tela como única manera de lograr una profundidad ya no meramente ilusionística (por ejemplo en Jasper Johns o Lucio Fontana). Por otra parte, el gesto de remendar esos cortes para recomponer un rectángulo no sólo juega con estereotipos sobre las tareas femeninas, sino que transmuta la agresividad y violencia del corte por medio de la referencia a procesos curativos, de cicatrización y reconstitución (que uno podría ligar, forzando tal vez el registro alegórico, con el proceso de transición por el que ha pasado Chile estos últimos años como recomposición del tejido social desgarrado). El observador que se detiene a mirar los recortes entreverados con los retazos de tela puede intentar a su vez la tarea de recomponer un universo de acontecimientos contemporáneos arrancados del espacio homogeneizante de la información noticiosa e integrados al mosaico que Aninat construye. Los recortes provienen de periódicos ingleses (la artista vive en Londres), lo que una vez más pone en juego la problemática de la multiplicidad de medios, espacios e idiomas como materia del gesto creativo. La inclusión de esos recortes de diarios (que incluyen, entre otras cosas, un aviso de la exposición sobre la Tropicalia en Londres, ahora instalada en el museo del Bronx) puede también leerse (literal y figuradamente) como una alusión a los orígenes de la pintura moderna, con la integración de los recortes de diario en numerosos cuadros cubistas. Es curioso que, a diferencia de lo que sucede en otros trabajos de Aninat, el proceso de destrozo y regeneración tenga como punto de llegada un rectángulo, la forma tradicional en la que se articula el “cuadro” para ser colgado en un museo. Por otra parte, la fragilidad de las costuras que reúnen los pedazos de esta obra en alguna medida realiza este deseo, al entreabrirse las junturas para dejar entrever la muralla de la que el cuadro cuelga como un vestido mal remendado.

 

[Extracto del ensayo para la exposición Acts of Translations]